sábado, 1 de octubre de 2011

Y... si mañana me matan?


Y... ¿si mañana me matan?

¿Todo seguirá igual?  ¿Seré acaso otra breve nota en algún periódico nacional?  O mi asesinato pasará, como muchos, desapercibido por los medios, en una sociedad insensibilizada que ya no ve en cada uno de esos “números” una tragedia?

Y aún si mi caso apareciera en el periódico, pero tú no me conoces: ¿Verás mi nota con la misma indiferencia con la que ves la oferta de la semana mientras hojeas el matutino y tomas un café?  Cuantos segundos siquiera merecerá mi muerte en tu mundo apurado y lleno de cosas importantes?

¿Notarás que otro humano  ha cegado voluntariamente mi vida, destrozado mis sueños y rebosado de un dolor irremediable la vida de amigos y familiares?

O quizás ¿Buscarás explicaciones que justifiquen mi muerte y te hagan sentir más seguro?  “Seguramente era narco” “ A saber en qué estaba metido”, “A nadie lo balean en la calle por nada”.    Y cómodamente engañado que eso no te puede pasar a ti ni a nadie de tu familia (porque tú no te metes en “cosas” y tu sí tomas “todas tus precauciones”) darás la vuelta a la página y te olvidarás completamente del asunto?

O ... serás un poco más sensible?  Moverás tu cabeza de lado a lado mientras dices “Aquí ya no se puede vivir”?  Quizás le pidas a Dios que alguien “de los buenos” llegue al poder, mientras ignoras la boca y las manos que el creador te dio para hacer un cambio. Mientras te aseguras a ti mismo que “el cambio debe venir desde arriba” y niegas que, aún cuando eres solo un ciudadano más entre millones... un millón de voluntarios pueden hacer más cambio que cualquier  gobierno?  Ignorarás, quizás, que Guatemala está llena de iniciativas en pro de la educación, de la alimentación, de la construcción de viviendas, del fortalecimiento del estado... y que estas iniciativas son débiles precisamente porque su fuerza es directamente proporcional al  número de voluntarios que se involucran en ellas?  Ignorarás que solo hace falta querer involucrarse?

Quizás tu vida siga igual. Y contigo, seguirá igual la vida de miles de guatemaltecos, muchos de ellos  pertenecientes a una minoría  guatemalteca “educada”,  con conocimientos y habilidades para hacer un verdadero cambio. Irónicamente, gente educada, pero que  a pesar de su educación aún cree en cuentos mágicos. Gente que aún cree que Guatemala cambiará cuando venga, de puro carambolazo, un “buen presidente”. Que aún cree que para cambiar Guatemala solo se necesita ser bueno en el trabajo, mientras ignoran la abrumadora desigualdad de oportunidades que existe en este país. Que aún cree que no contribuyen al racismo y a la discriminación, pero  que jamás saludan “de besito” a la señora que limpia su casa. Que  aún cree que Guatemala es la ciudad capital, Antigua, Xela, Pana y el puerto. Que aún cree que este país jamás va a cambiar, pero ignoran que el país no cambia porque ellos no lo hacen cambiar.

 Si...quizás tu vida seguirá, pero encerrada en vidrios polarizados para protegerte de ladrones y otra “gente mala”, que nació “mala”. Gente  con el pecado mortal de haber nacido en asentamientos y caseríos (Cómo se les ocurre!). De no haber tenido nunca educación formal ni formación moral alguna.  Gente sin oportunidades  de trabajo más allá de ser “brochas” de una camioneta. Gente sin la suerte de haber sido beneficiada durante su niñez por algún movimiento educativo de voluntarios, alguien que les diera una luz, simplemente por el hecho de que no hay suficientes voluntarios en este país.  Seguramente de niños esta gente también fue maligna.

Si de veras me matan, te quejarás a caso de la impunidad rampante de este país, pero ignorarás que la impunidad es la hija primogénita de la indiferencia cobarde que nos paraliza?  Lavarás tu conciencia llevando una corona floral a un cuerpo inerte en el que ya no estoy? Un montón de listones negros en los perfiles de redes sociales será acaso todo el cambio que mi muerte inspirará?

Todo continuará igual? Todos continuarán igual? Tú continuarás igual, en tu cómodo engaño negligente que nada se pudo hacer para cambiar la situación de este país? Retarás acaso tu afirmación? 

Y finalmente pienso: Si todo continúa igual, todos continúan igual, tú continúas igual ... Qué importa entonces que me maten?   


Dedicado al Dr. Ramiro Batres
Maestro ejemplar 

4 comentarios:

  1. Excelente reflexión ante una realidad que no tiene visos de cambios, ni los tendrá mientras sigamos en la misma pasividad de nuestra actitud conformista. Gracias por su aporte en honor de un hombre que usted admiró y que según su comentario, era de correcto proceder. Honor a su memoria, aunque no tuve el honor de conocerlo.

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    1. YO Dr. MANN PELLECER me uno a la causa, BASTA YA DE CORRUPCIÓN !!

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    2. Excelente reflexión, ya es hora que empecemos a cambiar, a no quedarnos callados, a denunciar las injusticias, es el momento en que debo iniciar a hacer la diferencia.

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    3. Alguin dijo: "No podemos seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes" Me uno a este exelente comentario, habemos muchicimos que estamos con esa misma inquitud, pero la lastima de nuestro pais es la orrible CORRUPCION, tan profunda que para muchos es el pan de cada dia. Tenemos tantas leyes que no respetamos, y tantas que no aplica.....

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